La educación de ahora

La educación de ahora

A las siete y media de la mañana el padre de Javier le despierta para desayunar. Esto sería una tarea ordinaria si no fuera porque la noche anterior estuvo jugando al Fortnite con sus amigos hasta las tres de la mañana. Se levanta con algo de dificultad, pero sabe que tiene que encender el ordenador y conectarse a la clase on-line a las ocho y media. Su padre ya tiene que salir por la puerta a las ocho de la mañana para ir a trabajar. A su madre, hoy le toca hacer guardia. Otros días ocurre al revés. Como ahora las clases son por Teams Javier ya no tiene que coger el metro para desplazarse hasta la Universidad desde su barrio en Fuenlabrada.

Mario escucha su despertador a las siete y media de la mañana, aunque hace poco que sus padres están despiertos porque tienen que teletrabajar. A Mario no le cuesta levantarse, forma parte de su estricta rutina, pero también tiene que conectarse a su clase de Comunicación Corporativa. La madre de Mario le ha dejado un poco de café en la cocina. Sin embargo, hace ya tiempo que no coge su coche para ir a la Universidad por el confinamiento en el barrio de La Moraleja. Tiene cita con el mecánico porque una bujía ha dejado de funcionar.

Hace ya un rato que Nerea está despierta porque vive con sus dos hermanos pequeños en el barrio de Aluche. Es un piso pequeño donde vive también con sus padres y su abuela. Su padre se tuvo que levantar a las cinco de la mañana para ir en Renfe a trabajar. Su madre le acompaña porque tiene que bajarse una parada después y así puede hablar un rato con su marido. Nerea tiene que vestir a sus dos hermanos y llevarlos al comedor del colegio. También tiene que encender su portátil para conectarse a la video clase de Comunicación Corporativa, pero la lavadora ha dejado de funcionar y llega tarde a la clase a distancia porque ha tenido que llamar a un técnico.

Algo tiene la vida que al final da igual si a Javier le ha costado despertarse, y a Mario y a Nerea no. ¿Por qué?. Nerea obtuvo matrícula de honor en esa asignatura, Javier se conformó con un notable y Mario tuvo que repetir el año siguiente porque su coche se paró en mitad de la carretera el día del examen. Ya lo dijo Víctor Hugo, “ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo”.

¿Qué ocurre cuando sabemos que esto ocurre todos los días y miramos hacia otro lado?

1 Comentario

  1. 14 de noviembre de 2020 / 02:56

    We can certainly tell with legendary title ready for you. Dominique Peterus Chara

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