De insulto a símbolo: mi estudio sobre el meme «Perro Sanxe»

Las palabras no pertenecen a quien las inventa. Pertenecen a quien las usa mejor. Me ha costado 1.373 tuits y una hoja de cálculo llegar a una conclusión que cabía en dos frases, pero así somos los cuadriculados: necesitamos contarlo todo antes de creérnoslo.

Hablo de «Perro Sanxe». Al menos desde 2018 circulaba por Twitter como un insulto contra Pedro Sánchez, uno más entre los muchos que la política española fabrica a diario. En 2021, un niño enfadado porque iban a cerrar las pistas de esquí de Navacerrada lo soltó delante de una cámara de Telemadrid: «No lo cierres, Perro Sanchez, que eres el peor». Y el 21 de julio de 2023, a dos días de unas elecciones generales, era el propio PSOE quien lo usaba en sus redes. Entre una fecha y otra, el insulto cambió de bando.

A esa mudanza le dediqué mi Trabajo de Fin de Grado de Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos, que presenté en junio de 2025. Ahora lo he resumido en una web, por si alguien quiere asomarse: mi estudio sobre el meme «Perro Sanxe».

Contar antes de opinar

Sobre los memes opina todo el mundo (yo el primero). Lo difícil es contarlos. Así que reuní 1.373 publicaciones de X/Twitter, las metí en una hoja de cálculo y las leí una a una para decidir si cada una era un aplauso, una ironía o un ataque. Después pregunté a 200 personas qué sabían del meme. Aviso para navegantes: esa encuesta no representa a toda la población, solo a quienes la contestaron. Prefiero decirlo yo antes de que me lo digan.

Los números dicen esto. En 2022, el 59,3 % de las menciones eran negativas. En 2023, el año electoral, el 81,8 % eran positivas o irónicas. Y no solo cambió el tono: en 2023, las menciones positivas o irónicas tuvieron de media casi el triple de interacción que las negativas. El insulto seguía ahí, pero ya no sonaba igual.

¿De quién es un insulto?

Aquí es donde dejo la hoja de cálculo y me pongo a pensar. ¿De quién es un insulto? ¿De quien lo lanza o de quien lo recibe? ¿Qué pasa cuando el insultado se lo cuelga de la solapa y sonríe?

Versión del meme «Más sabe el perro sanxe por perro que por sanxe». Foto: @el_tylerdurden.

Creo que un insulto solo funciona mientras duele. En cuanto alguien lo convierte en broma, en lema o en bandera, deja de ser un arma y pasa a ser otra cosa. No es nuevo ni es patrimonio de ningún partido: las palabras llevan siglos cambiando de bando. Lo nuevo es la velocidad. El 30 de mayo de 2023, un día después de que se adelantaran las elecciones, un usuario publicó «Más sabe el perro sanxe por perro que por sanxe». En pocas semanas superaba los dos millones de reproducciones. Un refrán retorcido hizo en días lo que antes costaba años.

Y, sin embargo, conviene no venirse arriba. Que un meme llame la atención no significa que mueva un voto. Mi estudio mide lo primero y no puede afirmar lo segundo. Tampoco es tan universal como parece desde dentro de la pantalla: casi una de cada cuatro personas encuestadas no lo conocía, y entre los mayores de 55 años lo conocía en torno al 25 %. X (antes Twitter) no es el mundo, aunque a veces se nos olvide los que somos asiduos en la plataforma.

Lo que me llevo

Me llevo una sospecha y una certeza. La sospecha es que los memes dicen más de nosotros que de aquel a quien retratan: de nuestras ganas de pertenecer, de reírnos con los nuestros y de los otros. La certeza es que hay que cuestionarlo todo, también lo que parece una simple broma con un cachorro vestido de traje.

Este texto no va a favor ni en contra de nadie. Es mi intento de entender cómo una palabra pensada para herir acabó sirviendo para lo contrario. La cronología, las gráficas y 16 memes analizados están en la web.

Ver el estudio «Perro Sanxe: del meme al mensaje político»

Las palabras no pertenecen a quien las inventa. Y los insultos, por lo visto, tampoco.

Rubén Losada Alonso
Rubén Losada Alonso

Dame un tema que no conozca y haré todo lo posible por conocer algo de ello. Si Albert Camus es uno de mis referentes periodísticos y vitales, Wes Anderson hace lo propio en el cinematográfico y espiritual. Participé en una de sus películas y para mí es un sueño cumplido. Un día me definieron como crítico y ponderado, así que dicho quedó. Nací en Leganés y mi corazón está en Castilla y León. Me gusta estar en permanente contacto con la actualidad informativa, conocer y aprender cada día y ser un poco menos ignorantes que ayer.

Find me on: Web

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *